Palabras – Significado – Masonería Roja (parte 4)





Grado 11 – Sublime Caballero Elegido

Palabra de pase: Stolkin. Significado: Stolkin es uno de los personajes clave de la leyenda masónica, uno de los principales Maestros que Salomón eligió para que salieran en busca del cadáver de Hiram, primero, y después de sus asesinos.

En la búsqueda del Hiram, fue Stolkin es primero en divisar el cadáver y también el que plantó una rama de acacia en el montículo de tierra movida donde fueron descubiertos los restos del Maestro constructor.

En recompensa de su celo y buenos servicios, Salomón formó un cuerpo de 81 Maestros, para la prosecución de las obras, a cuyo frente colocó como jefes, a sus tres predilectos; así Stolkin, que figuraba como el primero entre los Elegidos, tenía 27 de estos Maestros a sus órdenes y otros 27 respectivamente Adonhiram y Berechiel.

La leyenda del grado 11 habla del nombramiento de los Doce Sublimes Caballeros Elegidos, cada uno gobernando sobre una tribu de Israel. En este sentido, Stolkin era el caballero jefe de la tribu de Benjamín.

Palabra secreta: Adonai אֲדֹנָי. Significado: Esta es una de las formas que tenían los hebreos para referirse a la divinidad como Señor (“mi Gran Señor”). 

De acuerdo con René Guénon: “Durante la destrucción del Templo de Jerusalén y la dispersión del pueblo judío, se perdió la pronunciación verdadera del nombre tetragramático [Iod-He-Vau-He: YHWH]. Si bien fue sustituido por otro nombre, el de Adonai, éste nunca fue considerado como el equivalente real de aquel, que ya no se sabía pronunciar”.

elohim adonai

Los tres nombres primordiales de Dios: Elohim, Jehová (YHWH) y Adonai

 

Shemá Israel [שְׁמַע יִשְׂרָאֵל – Escucha, Israel]: Esta es una de las principales plegarias del judaísmo (Deuteronomio 6:4), heredada por varias escuelas iniciáticas de Occidente y que reza: “Shemá Israel, Adonai Elohenu, Adonai Ejad”, es decir: “Escucha Israel, Adonai es nuestro Señor, Adonai es Uno”, un claro recordatorio de la Unidad divina.

Cantado por los cabalistas como un verdadero mantra, el Shemá Israel puede ser entonado de diferentes modos. He aquí dos ejemplos: 

Shemá Israel  [individual rápida, versión 1]

Shemá Israel [grupal lenta, versión 2]


Grado 12 – Gran Maestro Arquitecto

Palabra de pase: Rab-Banaim רב בנים (o Amón אָמוֹן). Significado: Jefe de los arquitectos, líder de los constructores.

Durante el Convento de Lausana (1875) se cambió esta palabra de pase por “Hamon”, que sería una alusión a la palabra hebrea Amon que significa “constructor” y “artesano” e indirectamente al dios egipcio Amón. Según Guénon: “A pesar de su forma idéntica [el nombre del dios egipcio Amón] tiene un significado diferente, de “oculto” o de “misterioso”, [pero] podría ser que en el fondo existiera entre todas estas ideas más relación de lo que pudiera parecer a primera vista”.

De todas formas, vale la pena recordar que en la mayoría de los antiguos documentos la construcción del Templo de Salomón no era atribuida a Hiram Abiff, sino a un tal Amon, llamado también “Hiram Amón” y que en ocasiones es citado como hijo de Hiram de Tiro.

Según Denys Roman: “Los Old Charges [los manuscritos de la antigua Masonería Operativa inglesa] ignoraban a Hiram-Abiff [y] reconocían como “Príncipe de Arquitectos” y tercer Gran Maestro de la Orden Masónica, a un personaje llamado Amon (o, a veces, Aymon). […] Pensamos que la substitución de Hiram-Abiff por Amon, consumada definitivamente por Anderson, es una tentativa característica para alterar el carácter universalista y supra-confesional de la Masonería. Anderson creía así, posiblemente de buena fe, “servir” al cristianismo. No lo ha servido, y ha infringido a la Orden una herida que pudiera haber sido irreparable, privando a los grados “azules” de toda referencia a la noble tradición egipcia -noble y santa, como lo son todas la tradiciones, grandes o pequeñas, muertas o vivas-, y que había hecho, a la Masonería, la insignia de honor de escogerla, en alguna forma, por “arco”, a fin de conservar el “germen” (o, si se quiere, el “espíritu”) de una civilización de constructores, cuyos monumentos desafían aun la usura del tiempo”.

En otras palabras, Amón es una especie de eslabón perdido entre la Masonería y la tradición iniciática de Egipto, tan apreciada en los siglos XVIII y XIX, y resumida en la célebre frase de Cagliostro: “Toda Luz viene de Oriente. Toda Iniciación de Egipto”.

Palabra sagrada: Adonai. Véase el grado anterior.


Grado 13 – Maestro del Arco Real

Palabra de pase: No tiene

Palabra sagrada: Jehovah. Véase significado en el grado 5.


Grado 14 – Maestro del Arco Real

Palabras de pase: Hay tres palabras. La primera es Schibboleth pronunciada en tres sílabas: Schi-Bo-Leth (véase su significado en el grado 2), la segunda es El Hhanam (Gratia Dei, misericors Deus: “Loado sos”) y la tercera (gran palabra) es Beah-Magueh (“Hemos buscado y encontrado al asesino en la caverna”).

Palabra sagrada:  Jehovah. Véase significado en el grado 5.

Palabras veladas: Jabulom (“Elegido Perfecto, amigo escogido”), Machobim o Mahobim מבאבים (“está muerto”), Adonai (véase el significado más arriba). 

Gran palabra: Shem-Ham-Phorash o Sehem-Ham’Phoras שם המפורשSignificado: “El nombre explicado”, es decir una perífrasis cabalística para no pronunciar el nombre de Dios. La versión más conocida consta de 72 combinaciones de letras que conforman 72 nombres de Dios, que más bien son 72 energías que nos conectan con facultades dormidas en nosotros. El doctor Gerard Encausse (Papus) sostenía que éstos deben ser considerados 72 mantrams curativos y de acuerdo con Krumm-Heller, “los antiguos rabinos sólo curaban con la pronunciación de estos nombres”.

Estas 72 combinaciones, según las enseñanzas cabalísticas, están basadas en un pasaje del Antiguo Testamento, precisamente en tres versículos del Éxodo, cuando Moisés cruzó el Mar Rojo:

El ángel de Dios, que precedía al campamento de Israel, se apartó de ellos y se puso en la retaguardia. Así mismo, la columna de nube que los precedía se apartó y fue a ponerse a sus espaldas, entre el ejército egipcio y el campamento de Israel. Para los egipcios, ésta era una nube tenebrosa, pero a Israel lo alumbraba de noche. En toda esa noche, no se acercaron los unos a los otros.

Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y el Señor hizo que toda esa noche el mar se retirara por causa de un fuerte viento oriental; eso hizo que las aguas se dividieran y que el mar se quedara seco”. (Éxodo 14:19-21) (1)

Cada una de estas combinaciones tiene una función particular. Las tres letras forman una trinidad, donde la primera es de naturaleza positiva, la segunda negativa y la tercera neutra, formando en conjunto un circuito energético que moviliza energías internas. Según la Cábala, estos nombres son códigos secretos que -al ser invocados- nos conectan con la Fuente.

Los 72 nombres están vinculados a 72 ángeles o fuerzas invisibles que son bien conocidos en las escuelas esotéricas y que fueron bien explicados por Heinrich Cornelius Agrippa en su obra “De occulta philosophia libri tres” (1533), descargar aquí (véase página 26 y ss.). De acuerdo con la Tradición, estos 72 ángeles son los que subían y bajaban la escalera de Jacob.

Athanasius Kircher

Diagrama de Athanasius Kircher


Notas del texto

(1) Papus explicó el método usado por los antiguos judíos para obtener de estos versículos los 72 nombres: “Ante todo, escribir por separado los tres versículos, en tres líneas de 72 letras cada una, con base en el texto hebreo; luego debemos tomar la primera letra del versículo 19 y del 20, comenzando por la derecha. Estas tres primeras letras forman el atributo del genio [ángel]. Siguiendo el mismo orden hasta el final, se obtendrán los 72 atributos de las virtudes divinas. Si añadimos a cada uno de estos nombres uno de los grandes nombres divinos: Yah o El, obtendremos los 72 nombres de los ángeles, compuestos por tres sílabas que contienen cada una el nombre de Dios”. (Papus: “La Cábala”)

 

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