Palabras – Significado – Masonería Roja (parte 2)





Grado 6 – Secretario Íntimo

Primera palabra de pase: Ihaoben (Johaben). Significado: Según varios autores significa “Filius Dei” (hijo de Dios). El nombre evidentemente no es hebreo, o al menos debe haber sufrido alguna corrupción a lo largo de la historia, ya que en su forma actual no se puede hallar ninguna raíz hebrea. 

Nota: Johaben fue el jefe de los nueve elegidos enviados por Salomón en persecución de los asesinos de Hiram, y el que mató por su mano a uno de estos llamado Abibala que se había refugiado en la caverna de Ben-Acar (“hijo de la esterilidad”) a orillas del mar, en las inmediaciones de Joppe.

Esto nos habla de un trabajo de búsqueda, captura y aniquilación que debe hacerse en las profundidades (la caverna siempre representa un desplazamiento hacia el interior). Sobre la caverna, dice Chevalier, “es un símbolo de lo inconsciente y de sus peligros, a menudo inesperados”. De acuerdo con Jorge Adoum, Johaben “descubrió, en la caverna (símbolo de la consciencia) al vicio, oculto. Sin embargo, nada puede permanecer oculto en la Consciencia de la Unidad del Todo. Los vicios salen del instinto, sin que se los pueda atrapar”. 

johaben

Johaben entrega la cabeza de Abibala al Rey Salomón

 

Segunda palabra de pase: Zerbal. Significado: Del hebreo Schereb-iah (Serebías), favorito, que prevalece con al Señor, a veces traducido como “calor de Jehová”. Véase: Esdras 8:18, Nehemías 8:7.

Nota:  Zerbal fue quien sucedió a Hiram Abiff como Gran Maestro Arquitecto y es conocido como aquel que logró levantar a Hiram de entre los muertos.

Para algunos autores masónicos “Zerbal” significa Zero-Baal “el brazo o poder de Baal”. En semítico cananeo, la palabra “Baal” significa “amo” o “Señor”.

Palabra sagrada: Ivah יו, que es una abreviatura de Jehová.


Grado 7 – Preboste y Juez

Palabra de pase: Tito. Significado: “Titus” en latín quiere decir “honorabilis” (venerable).

Nota: Tito habría sido un rey de Babilonia durante cuyo reinado tuvo lugar la destrucción del segundo Templo. La misma instrucción le presenta como príncipe de los Harodim, o sea de los prebostes y capataces puestos por Salomón para que vigilaran los obreros empleados en las obras de construcción del Templo.

La Biblia, sin embargo, no hace mención de este personaje, y el único Tito que se encuentra en ella, es un distinguido cristiano de los tiempos apostólicos, que acompañó a Pablo y a Bernabé en su viaje de Antioquía a Jerusalén para asistir al concilio, y del que se sabe además, que ni estaba circuncidado ni fue obligado a circuncidarse, lo que hace suponer que ni siquiera procedía del judaísmo, y por tanto, resultaría ser completamente extraño e impropio de los grados israelitas, en que se le hace figurar en primer término.

De la palabra “Harodim” y a través de las consonantes H-R-D-M surge la palabra “Heredom”, que sería el nombre de una mítica montaña del noroeste de Escocia, en donde se habrían refugiado algunos Templarios huyendo de la persecución en el continente europeo. Sin embargo, esta montaña no aparece en los registros geográficos del Reino Unido y podríamos pensar en que su origen sería “Hieros Domos” (Templo Sagrado) o bien “heirdom” (herencia), aludiendo también al legado de los Templarios en Escocia.

Palabra sagrada: Jakinai. En hebreo es el plural de la palabra Jachin o Jakin, lo cual no tiene ningún sentido. Sin embargo, todo apunta a que la palabra correcta no sería Jakinai sino Shekinah.

Sobre Shekinah (שכינה):  Es el centro, el lugar del Misterio y su revelación, la presencia y el esplendor divino.  Los judíos tardíos usaban este término para denominar la presencia de Dios en el Tabernáculo del desierto y más tarde en el Templo de Salomón.

Por medio de la Shekinah se mantiene el vínculo entre el cielo y la tierra y, a través de ella es posible la regeneración del ser humano y el regreso al Edén, entendiendo que -desde una perspectiva simbólica- la caída de Adán y Eva y la expulsión del Paraíso se pueden equiparar a la destrucción del Templo de Jerusalén por los romanos y la posterior diáspora del pueblo judío.

shekinah

Shekinah de Saint-Germain

Los rosacruces ubican la Shekinah en el centro de sus logias, exactamente donde convergen las líneas que parten de los cuatro puntos del horizonte, considerando este espacio como el Corazón del Templo. En ella colocan tres candiles para recordar la presencia divina y la divina ley del triángulo, es decir que para toda manifestación son necesarios “tres puntos”. 

Este punto central se corresponde al Debir o Sancta Sanctorum de todo templo tradicional, y del Templo de Salomón en particular. Por lo tanto, la Shekinah puede ubicarse en el punto más sagrado del Templo y -por correspondencia- en el punto más sagrado del Hombre, esto es: el corazón.

Dice René Guénon: “En la Kábala hebrea se dice que, desde que los sabios se ocupan de los misterios divinos, la Shekinah está entre ellos”, y esto se vincula claramente a la promesa del Cristo:  “Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. (Mateo 18:19). Esto significa que cuando un grupo de Hermanos se reúne y vibra en la misma sintonía, adhiriéndose a un mismo Ideal de naturaleza elevada, la misma trascendencia (llamémosle Dios, Gran Arquitecto, Hermanos Mayores, Mahatmas, etc.) se hace presente en ese recinto a fin de guiar e inspirar a cada uno de sus integrantes. Cuando los Hermanos convierten el ritual en una rutina y se centran en asuntos más terrenales o simplemente intelectuales, la Shekinah no tiene posibilidades de descender.

Gran palabra: Izrach Iah הָח ְרַזְי significa “Jehová brilla [resplandece]”, aludiendo a la expansión de la Luz, la brillante expresión de la divinidad.

Izrach Iah en la Biblia: Este nombre aparece en I Crónicas 7:3: “Descendientes de Uzí: Jizrajías [Izrach Iah]. Descendientes de Jizrajías: Miguel, Abdías, Joel y Jisías, en total cinco jefes”.

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