Grado 3 – Maestro

Primera Clase – Grado 3º – Tercero de la Logia Simbólica


Eje simbólico: Muerte de Hiram Abiff.

Palabra de pase: Tubalcaín.

Palabra sagrada: Moabon o Mac-Beneac (en verdad, es la palabra sustituta porque la palabra verdadera se ha perdido).

Edad simbólica: Siete años y más.

Marcha: Tres pasos elevados, oblicuando como si se fuera a pasar por encima de algún objeto puesto en el suelo. El primer paso hacia la derecha, partiendo con el pie derecho; el segundo hacia la izquierda, partiendo con el pie izquierdo, y el tercero a la derecha, partiendo con el pie derecho. Al fin de cada paso se juntan los pies.

Orden: Poner la mano derecha abierta, los dedos unidos, el pulgar separado formando escuadra, apoyándolo contra el flanco derecho, debajo del pectoral, o sea sobre el corazón.

Signo: De horror: Estando al orden elevar las dos manos hacia el cielo, con los dedos extendidos y la palma afuera exclamando: “¡Ah Dios mio!”. Dicho esto, dejar caer las manos en señal de sorpresa y de anonadamiento. De socorro: En caso de inminente peligro, el Maestro invocará el auxilio de los hermanos: entrelazar los dedos de las manos y levantarlas en alto por sobre la cabeza, volviendo las palmas hacia el cielo, dirigiendo a él el rostro y la mirada e inclinando el cuerpo y retirando el pie derecho hacia atrás exclamando: “¡A mí los hijos de la Viuda!”

Toques: Tomarse recíprocamente la mano derecha entrelazando los dedos de manera que formen una garra, en términos que se abarque la muñeca; adelantar el pie derecho poniéndolo uno contra el otro; unir las rodillas; poner mutuamente la mano izquierda sobre el hombro derecho del hermano y en esta posición deletrear la palabra sagrada dándose el ósculo de paz. Esto es lo que se llama los cinco puntos de perfección. En general el toque se limita a tomarse la mano formando la garra, volviéndola tres veces de arriba a abajo y viceversa, deletreando a la par la palabra sagrada.

"¡A mí, los Hijos de la Viuda!"

“¡A mí, los Hijos de la Viuda!”

 

Batería: !!! – !!! – !!!

Meditación: Muerte de Hiram.

Decoración de la logia: Tapicería negra, sembrada de lágrimas blancas, de calaveras y de huesos cruzados formando grupos de 3, 5 y 7. En medio de la Logia, hacia el Este, hay un ataúd, con los pies hacia este mismo punto, que puede ser sustituido en caso necesario por una tarima muy baja de la misma forma, cubierta con un paño mortuorio. A la cabeza se pone una rama de acacia y un compás y á los pies una escuadra. Los capiteles de las columnas de la orden soportan dos urnas funerarias de las que sale una rama de acacia, símbolo de la inmortalidad.

Delante del Trono, al pie de las gradas, hay un pequeño altar y un taburete al lado de la derecha, en el que se sienta el Maestro durante la primera parte de la recepción. Los Maestros, vestidos de riguroso negro, llevan la cabeza cubierta hasta el momento en que se encuentra la palabra. Los mazos del Maestro y de los Vigilantes, se hallan forrados de bayeta, a fin de producir un ruido sordo al golpear.

El recinto se halla alumbrado solamente por la débil luz de tres cirios de cera amarilla, que se colocan en los bufetes de los Vigilantes y en el altar del Maestro. El Compañero se convierte en Maestro pasando de la escuadra al compás.

Horas de Trabajo: De mediodía a medianoche.

Hábito o vestidura: De riguroso negro. El triángulo (sombrero) puesto.

Mandil: De piel blanca ribeteado de rojo y con las iniciales M:. B.:. bordadas del mismo color en medio y forrado de negro.

Banda: De moaré rojo, de unos once centímetros de ancho, con una escarapela blanca en la extremidad inferior, de la que pende la joya y forrada de negro por el interior, con una calavera y dos tibias cruzadas, pintadas de blanco sobre el pectoral.

Joya: Una escuadra y un compás de oro entrelazados y suspendidos de la escarapela
al extremo de la banda.

Guantes: Blancos.

La muerte de Hiram Abiff

La muerte de Hiram Abiff


Catecismo

P.— ¿En dónde habéis estado, Hermano mío?

R.— Al Oeste.

P.— ¿A dónde vais?

R.— Al Este.

P.— ¿Qué vais a hacer allí?

R.— A buscar una Logia de Maestros.

P. — ¿Sois Maestro?

R.— La acacia me es conocida.

P.— ¿Cómo fuisteis admitido?

R.— Por los cinco puntos perfectos de la Maestría y por una palabra que pronunció el
Maestro.

P.—¿Qué edad tenéis?

R.—Siete años y mas.

Siguiente grado: Maestro Secreto

33@33grados.net